A veces me aburro, soy víctima del aburrimiento y eso me hace pensar. Pensar cosas con o sin sentido, pero pensar.
No sé, a mi me parece asombroso pensar que si tuviera un cubo y una pala aun sería la más feliz del mundo contruyendo castillitos de arena, la sonrisa tonta que se me pone cuando veo pompas, aun que me consta que los hay quienes piensan que es todo finjido, que piensen lo que quieran. La facilidad que tenemos a veces de olvidar problemas, como en nuestra más tierna infancia. La necesidad de recibir un abrazo de tu madre o padre cuando has tenido una mala pesadilla (al menos a mi me pasa). Pero crecemos, nuestras metas cambian, soñamos con ser estrellas de la televisión, cine o música, dejamos que la televisión nos consuma, nos dejamos engañar por estúpidos anuncios, nos dejamos seducir por las drogas y el alcohol, dejamos que nuestras vidas se consuman lentamente y viajamos camino al peor de los abismos. Nada nos importa realmente y finjimos que todo nos importa, no somos nada y realmente nos creemos y deseamos serlo todo. Nuestra existencia es una real mierda e intentamos en vano cambiarlo, aun sabiendolo, con intentos inutiles de llevarnos bien con nosotros mismos, de ser simpáticos con personas que ni si quiera nos gustan. Piensalo bien, nos pasamos media vida saludando a gente que apenas conocemos y ni nos molestamos en ello, toda una vida siendo lo menos sinceros posible con nosotros mismos, toda la vida callandonos opiniones con tal de gustar, caer bien y no sentir la marginación, y esto..¿para qué? después de todo, lo único que tenemos es a nosotros mismo, nadie más estará siempre ahí.
Me encanta tu aburrimiento, en serio.
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