martes, 19 de octubre de 2010

Felicidad :_

Pensé que había matado a tu existencia y estaba bien enterradita bajo tierra. Pero hacia tiempo que no estabas tan presente... Te saco en miles de conversaciones, todos piensan que a modo de broma, bromeo con tu existencia, pero nunca hablé tan en serio... Y nunca pensé tanto en ti como ahora...
¿Existes?, ¿No existes?, ¿Qué eres en realidad?, ¿Podrás ser corporea algún día?, ¿Conseguiré conocerte?... Dudas que asaltan mi cabeza las noches y los días y se apoderan de mi. Me manejan y me obsesionan... ¡Maldita seas!
¿dónde te metes maldita zorra? ¿Todos tienen derecho a encontrarte en algún momento de sus vidas excepto yo?... ¡No pienso permitirlo!. Te encontraré, te retendré a mi lado y jamás te solataré. Lo quieras, o no.
Hablo de ti, ser llamado "Felicidad", si es que existes de verdad... Vidas vacías te buscan sin cesar, ¿y tú qué haces? Esconderte en las sonrisas falsas de la gente, haciendonos pensar que realmente existes y aparecerás algún día. Pero no, sabemos que ese día nunca llegará, que ese camino que nos lleva a ti no existe. Por que eres una maldita zorra, egoista, egocéntrica, narcisista, incapaz de pensar que algunos te necesitamos a veces para reencontrarnos con "Esperanza", otra perra que marchó hace tiempo, cuando aun intentaba encontrarte. Lo cierto es que marcho hace mucho tiempo, demasiado tal vez. Pero en fin...
¿Sabes que es lo peor? Esas pequeñas ocasiones en las que dejas un minúsculo rastro de tu existencia "Está cerca", tendemos a pensar, pero no... Tú nunca estarás cerca de nosotros. Te inventaron, Dios, algún ente, religioso o no, superior o no... con un único objetivo. Jodernos hasta la saciedad, haciendo nuestras desgraciadas vidas ya de por si, más desgraciadas aún. ¿Y a quién le importa eso? te preguntarías en caso de leer esto, cosa que lo harías por tu gran naturaleza ególatra, pero apenas le prestarías atención al ver que no hablo bien de ti. Yo te respondo, me importa a mi, A MI, a mi y a cientos de miles de personas que no hacen más que lamentarse, porque todos hemos buscado alguna vez ser felices y pocos se han dado cuenta de que es imposible, de que solo los que menos lo merecen son capaces de conseguirte. ¿Sobornos? Es lo que me gusta pensar...¿cuánto cuestan tus servicios, pérfida dama?
Y de esto solo saco una conclusión, escuchame, Felicidad. Tendrás toda mi vida para esconderte, pero necesitarás algo más que mi eternidad para seguir ocultandote de mi. Algún día, pedazo de puta, serás mía, y créeme, te compartiré con el mundo, porque todos te merecemos tener un momento de nuestra vida, o de nuestra muerte, tal vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario